En los últimos días, el presidente del Senado, José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña, ha estado en boca de todos por escándalos ya típicos de la partidocracia mexicana. Desde casas con un valor de 12 millones de pesos que no pueden justificar sin contradecir el discurso que ellos mismos adoptaron cuando eran oposición, hasta declaraciones en las que aseguró que no estaba obligado a ser austero.
Políticos como Noroña se distinguen por su incoherencia, incongruencia, prepotencia y corrupción. Pero lo peor es que la partidocracia nunca se conforma, siempre quiere ir más allá. Tras ser cuestionado por diversos medios y quedar exhibido como lo que es, un corrupto más de los mismos de siempre que han herido a México, la partidocracia decidió actuar, y lo digo en sentido literal. Se pusieron a montar una obra cuyo guión es pésimo y que, por fortuna, cada vez más mexicanos deciden no comprar.
El pasado 27 de agosto, el presidente del PRI, Alejandro Moreno, decidió participar en una obra nunca antes vista en el Senado mexicano. Después de entonar el Himno Nacional, consideró que Noroña estaba siendo demasiado cuestionado y buscó desviar la atención para que los medios hablaran de otra cosa. Así que se prestó al espectáculo y subió a tribuna decidido a montar un show que pocos mexicanos hemos comprado.
Entre empujones y pésimas actuaciones, Noroña y Alejandro protagonizaron una escena digna de un Razzie. Incluso un trabajador del Senado terminó fungiendo como actor secundario en esta película llamada partidocracia. Aquí el video:
El que tenga ojos, que vea. La opoficción es parte del régimen. Es obvio, ya no hay otra.
— Eduardo Verástegui (@EVerastegui) August 27, 2025
¿Será que lo que pasó en el Senado es un distractor para tener un pretexto para sacar a Alito sin escándalos que involucren a la partidocracia?
Solo el tiempo lo dirá.
Empiecen a… pic.twitter.com/QXGy53opQo
Como lo expongo a través de mi cuenta de X. La opoficción es parte del régimen, trabajan para ellos y sirven al poder, no al pueblo de México. El actor secundario de nombre Emiliano González González, si bien es cierto que fue empujado por el presidente del PRI que ha perdido once gubernaturas en cuatro años, también se prestó al show del circo que montaron en el órgano que representa el pacto federal. Familia, lo que están a punto de ver es grosero. El señor Emiliano salió con collarín y un brazo ”lastimado” reposando sobre su cuello “lastimado”. Véanlo con sus propios ojos.
Los mismos de siempre haciendo lo mismo de siempre, circo. Si ya están ahí sentados hablando de desafuero, hablen de desaforar al líder de un grupo criminal que tienen ahí a un lado. @adan_augusto no puede decir que no sabía. @fernandeznorona no puede decir que no sabía.… pic.twitter.com/bJQ3rtOrgK
— Eduardo Verástegui (@EVerastegui) August 28, 2025
Sí, la partidocracia va perdiendo y se está dando cuenta. Lo ocurrido en estos días solo expone las patadas de ahogado de un partido cuya marca está muerta y de un régimen cuya estrategia ya se encuentra desgastada. Hace un año lograron engañar a millones de mexicanos, pero esta vez no les está siendo nada fácil.
Vimos a la senadora Andréa Chávez decir que no compartiría curul con Alito Moreno. Pero la misma senadora no tiene problema en sentarse al lado de Adán Augusto López Hernández, señalado como presunto líder de un cártel. Esa es la doble moral de la partidocracia. Esa es la incoherencia que nos quieren vender como virtud.
Y los mismos que acusaron a Alito de violento se quedaron callados cuando Citlalli Hernández, hoy secretaria de Estado, fue igual o más violenta contra el senador Gustavo Madero. Hipocresía pura.
¿Cuántos senadores hemos mencionado hasta ahora? Y podríamos seguir sumando más, porque la partidocracia seguiría brotando. Basta con jalar un poco del hilo y todo se desmorona. La verdad, no sé qué es más lamentable y cochino: que hayan armado un circo en el Senado o que ahora les ofenda más una “disque pelea” que todo el historial criminal de sus propios compañeros senadores.
La partidocracia está herida de muerte. El mismo presidente del PRI nos lo mostró al organizar una marcha para defenderse a sí mismo, una convocatoria tan débil que retrata lo que son: un cascarón vacío. Se entregaron a MORENA, se quedaron con las migajas, regalaron plurinominales y fabricaron alianzas para inflar candidatos que no representan a México, sino a los intereses globalistas que quieren destruir nuestra patria. Millones de mexicanos fueron engañados en las elecciones pasadas, ahora no hay justificacion. Ya los engañaron una vez y cayeron, ahora no hay manera de no ver. Como bien dicen por ahí, el que tenga ojos, que vea.
Por eso, hoy más que nunca, nos toca resistir. Resistir unidos, resistir con la verdad, resistir con amor a México. Porque nuestra patria no merece seguir siendo saqueada por estos impresentables que han sangrado al pueblo y que todavía tienen el cinismo de mentir como si nunca hubiera consecuencias.
Familia, no podemos quedarnos callados. La partidocracia ha convertido al Senado en un circo, en un teatro barato donde simulan pelear mientras pactan en lo oscurito. Nos quieren distraer con espectáculos mediáticos para que no veamos lo esencial: son los mismos de siempre, los que han traicionado a México, los que se han vendido al globalismo y los que han saqueado a nuestro pueblo.
Hoy más que nunca, los católicos tenemos que abrir los ojos. No podemos ser tibios ni cómplices con nuestro silencio. Debemos permanecer unidos en oración, en acción, en defensa de la vida, de la familia y de la libertad. Ya no hay pretexto que valga, ya no hay excusa que aplique, ya no hay maroma que funcione, ya no existe tuit que justifique. La partidocracia ha quedado desenmascarada, han mostrado su verdadero rostro y tenemos que dejarlos solos. Debemos demostrar que no cuentan con el respaldo del pueblo de México, que no pueden seguir vendiendo a nuestra patria sin consecuencias. Un país lleno de fe merece representantes llenos de fe.
El futuro de México no está en manos de estos políticos corruptos, sino en las de un pueblo que ama a su nación, que preserva sus tradiciones y que trabaja por su familia. Ni el oficialismo ni la partidocracia podrán contra nosotros, porque juntos somos más fuertes.
Hermanos, este es el momento. Que nadie diga después que no vio, que no supo, que no escuchó. El que tenga ojos, que vea. El que tenga oídos, que oiga. Y el que tenga fe, que actúe.
¡Viva Cristo Rey y viva México!