En su discurso del Ángelus en la tarde del 24 de agosto, el Papa León reflexionó sobre el paso por la “puerta estrecha” en el Evangelio de Lucas y explicó que representa las decisiones difíciles o abnegadas que conlleva mantener una fe auténtica.
El pontífice afirmó que las palabras de Jesús “quieren sobre todo desafiar la presunción de aquellas personas que piensan que ya están salvadas, que realizan actos religiosos y piensan que eso es todo lo que necesitan”.
«No se han dado cuenta de que no basta con realizar actos religiosos si no transforman los corazones», continuó el Papa León. «El Señor no quiere un culto separado de la vida. No le agradan los sacrificios ni las oraciones, a menos que conduzcan a un mayor amor al prójimo y a la justicia para nuestros hermanos».
Invitó a los fieles a considerar el desafío que Jesús plantea en el Evangelio a las acciones cotidianas de la religión. Les recordó que «nuestra fe es auténtica cuando abarca toda nuestra vida, cuando se convierte en criterio para nuestras decisiones, cuando nos hace hombres y mujeres comprometidos con el bien y que se arriesgan por amor, como Jesús».
El Papa León XVI afirmó que Jesús amó hasta el punto de cruzar la ‘puerta estrecha’ de la Cruz. Reconoció que imitar la vida de Jesús como la ‘verdadera medida de nuestra fe’ puede implicar tomar decisiones difíciles o impopulares y practicar el autosacrificio y la perseverancia, pero añadió que cruzar la ‘puerta estrecha’ permite que la vida florezca de nuevo.
“Desde ese momento, entraremos en el inmenso corazón de Dios y en la alegría del banquete eterno que nos ha preparado”, dijo. “Pidamos a la Virgen María que nos ayude a encontrar la valentía de cruzar la ‘puerta estrecha’ del Evangelio, para que podamos abrirnos con alegría al amplio abrazo de Dios, nuestro Padre amoroso”.
Tras el Ángelus, el Papa León XIII expresó su solidaridad con el pueblo de Mozambique. Según informó Vatican News , nuevos atentados terroristas han provocado recientemente el desplazamiento de más de 50.000 personas en la provincia norteña del país.
El Papa también oró por Ucrania, recordando a los oyentes que el 22 de agosto, festividad de Nuestra Señora de la Paz, los católicos de todo el mundo ayunaron y oraron por los afectados por las guerras.
“Hoy nos unimos a nuestros hermanos y hermanas ucranianos que, con la iniciativa espiritual ‘Oración mundial por Ucrania’, piden al Señor que conceda la paz a su atormentado país”, añadió.
El Papa León envió sus saludos a los peregrinos que viajaron a Roma desde todo el mundo, especialmente a los visitantes de Kazajstán, Budapest y a los seminaristas y profesores del Pontificio Colegio Norteamericano.